El mantenimiento preventivo es la herramienta más eficaz para proteger la integridad estructural de cualquier edificación. Ahora bien, es habitual que solo prestemos atención al tejado cuando el agua ya se ha filtrado al interior, ocasionando manchas de humedad o daños materiales.
Si desea mantener su inmueble seco y seguro, desde Instelme, empresa especializada en rehabilitación de cubiertas en Vigo y Pontevedra, le contamos cuáles son las tres áreas críticas que debe supervisar.
Estado de las piezas y el material de cobertura
El primer paso es una inspección visual de la superficie. Dependiendo de si su cubierta es de teja, pizarra o panel sándwich, debe buscar signos de fatiga o rotura. Las tejas desplazadas por el viento o fracturadas por el impacto de granizo son la causa más común de filtraciones puntuales.
No ignore la presencia de musgo o vegetación. Aunque pueda parecer un problema estético, las raíces de los líquenes pueden degradar los materiales y retener humedad de forma constante, acelerando el deterioro del soporte. Si detecta piezas sueltas o grietas en el material, es imperativo actuar con rapidez para evitar que el agua alcance el forjado.
Limpieza de canalones y sistemas de evacuación
Un sistema de desagüe obstruido es tan peligroso como un agujero en el tejado. Durante el otoño y el invierno, la acumulación de hojas, ramas y residuos puede bloquear los canalones y las bajantes. Cuando el agua no puede fluir libremente, se estanca y tiende a retroceder, buscando salida por las juntas de la cubierta o desbordándose hacia la fachada.
Asegúrese de que los anclajes de los canalones estén firmes y que no presenten corrosión. Un canalón con pendiente inadecuada o con sedimentos acumulados terminará por ceder, provocando humedades por capilaridad en los muros exteriores y comprometiendo la salud de su edificio.
Sellado de puntos singulares y encuentros
Los puntos singulares son aquellas zonas donde la cubierta se interrumpe o cambia de dirección: chimeneas, ventanas tipo Velux, sumideros y encuentros con paredes laterales. Estos puntos dependen de remates metálicos y sellados que, con el paso del tiempo y la exposición a los rayos UV, tienden a agrietarse o despegarse.
Revise que las juntas de dilatación y las bandas de impermeabilización mantengan su elasticidad. Un sellado defectuoso en la base de una chimenea es una vía directa para las goteras. La prevención en estos puntos críticos le ahorrará las molestias de las filtraciones persistentes y difíciles de localizar.
Rehabilitación de cubiertas en Vigo y Pontevedra
En Instelme le ofrecemos un servicio integral de diagnóstico y ejecución para garantizar la estanqueidad de su vivienda o comunidad de vecinos. No permita que una pequeña filtración se convierta en un problema estructural. Consúltenos hoy mismo y proteja su inversión con la garantía de expertos en el sector.